domingo, 4 de abril de 2010

Protesta universitaria

Hace poco, me enteré de ciertos desmanes ocurridos en Chaguito City, en mi Chilito Lindo, por la acción de Carabineros dispersando con gases lacrimógenos a universitarios que estaban haciendo desórdenes al celebrar el inicio del año académico. Me enteré no por la noticia de Radio Bío-Bío, sino por la reproducción de uno de los comentarios de la noticia por parte del destacado periodista de dicha emisora, Christian Leal (a/k/a El Francotirador) en su blog personal.

Me quedé pensando. ¿Por qué esas cosas no se ven aquí en el Canadá?

Me imaginé el argumento con que muchos me saldrían: “es que Chile no es un país del primer mundo”. ¿Qué es, entonces? ¿No toman, acaso, los jóvenes canadienses? Ja ja. ¡Por supuesto que toman, y bastante! Es cosa de ver las celebraciones del Día de Saint Patrick. No hay celebraciones de mechoneo, pero no quiere decir que no tomen. Pero ello se realiza de dos maneras que no involucran el beber en lugares públicos o en la vía pública; dichas cosas ameritan el ser detenido por la policía, y aquí los policías no vacilan en el uso de la violencia para resguardar el orden público, como aprendieron (de la peor forma) los jugadores de la selección nacional sub-20 hace algunos años...

Los estudiantes universitarios canadienses toman, y lo hacen de dos maneras:

1) En la provincia de Ontario, se acude al Beer Store para comprar cerveza, o al LCBO (Liquor Control Board of Ontario, pronúnciese “el-si-bi-ou”) para bebidas alcohólicas en general —aunque LCBO también vende cerveza— y se procede al consumo en la casa de algún amigo u otro recinto privado, juntándose en grupo. En otras provincias como Québec, los supermercados venden dichas bebidas. La cerveza es reina, de todos modos. Aquí he aprendido a apreciar el cuerpo de una Rickard’s Red, Alexander Keith’s o Stella Artois. Molson Canadian no me gusta. Coors Light está bien pero no es mi favorita. Budweiser no está mal, pero tampoco es waaa mi favorita.

Stella me gusta harto por su sabor único y por el comercial televisivo “She is a thing of beauty” con Brigitte Bardot cantando en francés “Ne me laissez-pas l’aimer”…

(Bueno, en realidad Stella me recuerda a cierta personita que echo de menitos)

2) Se junta otro grupo y se acude al bar más cercano, donde se toma cerveza en vasos grandes (pints) y/o en jarros de aprox. 1,5 litros (pitchers).

En ninguno de los dos casos anteriores se hace necesaria la intervención de la fuerza pública.

Cosas como ésta me hacen preguntarme: ¿por qué no puede implementarse esto en Chile? Yo recuerdo haber tomado cerveza en las áreas comunes de mi facultad en dos ocasiones, y nunca hasta la ebriedad, pero ahora creo que no lo haría. Y me declaro no partidario de beber en la vía pública o de emborrachamientos en masa como el paseo a Cartagena. Tanto que huevean ciertos personajes que he conocido (chilenos, ojo) con que hay ciertas cosas que pasan porque Chile es un país de tercer mundo y cuyas curas o soluciones en realidad son relativamente simples de implementar; lo complicado es disciplinar a la gente para que efectivamente las lleve a la práctica. Pero entrar en detalles de eso podrá ser el tema de otro post.

martes, 16 de febrero de 2010

Pregunta abierta a mis lectores

¿Qué es mejor?

1) Tomar una decisión rápidamente, sin disponer de información completa respecto de las consecuencias de dicha decisión, y hacerse cargo de los inconvenientes que surjan en la medida en que se vayan presentando (“en el camino se arregla la carga”), sabiendo que la decisión que tomaste puede no ser la mejor.

2) Esperar y reunir el máximo posible de antecedentes y tratar de prever el máximo de consecuencias de los hechos para asegurarte de tomar la mejor decisión, sabiendo que en la recolección de dichos antecedentes el tiempo de espera puede aumentar desmesuradamente.

¿Depende de las circunstancias?

¿Tiendes a preferir alguna de las dos alternativas?

domingo, 14 de febrero de 2010

Feliz día de San Valentín…

…para todos los que pueden celebrarlo.

Yo no me incluyo.

Estoy triste.

domingo, 31 de enero de 2010

Artes visuales

No había escrito antes en el blog porque, por supuesto, siempre tengo cosas que hacer. Una de las cosas que más ocupado me ha tenido ha sido el dibujo. He redescubierto que me encanta dibujar. Empecé con grafitos, seguí con carboncillo y ahora estoy redescubriendo el sepia. Monocromáticos por ahora, pero tengo muchas ganas de experimentar pronto con lápices de pastel en colores.

Pueden echarle un vistazo a mis dibujitos en mi deviantART. En realidad yo hace mucho tiempo que creé mi cuenta de dA, pero no la había usado para nada sino hasta hace un par de meses, cuando retomé el dibujo.

Estoy aprendiendo de nuevo a dibujar retratos. Había perdido la práctica, pero después de bastante practicar, estoy recuperándola. Me encanta dibujar; mi idea es ir perfeccionando mi técnica de a poco hasta que mis dibujos, como varios que he visto por ahí en el dA, parezcan fotos.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Balance anual 2009

Estoy escuchando uno de mis placeres culpables. La verdad, no tengo idea por qué me gusta; pero la verdad tiempo atrás escuché (en la Oasis, cuando aún estaba en Chile) a Demis Roussos cantando My Friend the Wind y por alguna razón me encantó la canción, y desde entonces que se ha vuelto mi placer culpable. Me gusta Vangelis, se nota el toque modernista electrónico de él en la canción de su amigo y compatriota Demis Roussos, pero la canción conserva, sobre todo en las mandolinas del coro, el toque griego… Helenimou, Aghapimou, Manoulamou…

Y llegó el momento de actualizar el blog, por la época del año en que lo hago tiene que ser el balance anual. ¿Qué tal fue este año?

Es lo que le comentaba el otro día a alguien muy especial… Como que al momento de pensarlo, me daban ganas de pensar que este año fue malo, que sólo quiero que se acabe. Pero la verdad, empecemos a hacer inventario:

- Este año me reencontré con el arte. Apenas me vi con la plata suficiente, no aguanté más y me compré una guitarra. Que me sirvió para retomar la música, el guitarreo, el canto y hasta componer una canción. Canción que sirvió como regalo de cumpleaños para esa persona tan especial para mí. Más adelante en el año, inspirado por aquella persona tan hermosa, me reencontré con mi viejo pasatiempo de dibujar retratos… Ya he hecho seis, uno será un regalo de Navidad que haré.

- Este año estoy terminando mi primer paper con mi nuevo grupo de investigación. Tal vez podría haber sido más productivo, pero hey…

- Aprobé satisfactoriamente todos mis ramos de postgrado, incluyendo el curso de química computacional al que la verdad le tenía su resto de miedo.

- Me reencontré con la fisicoquímica, curso al que quiero tanto.

- Tuve amigos chilenos que hicieron más grata mi estadía en Windsor. Los gringos quedan al debe.

- Pude viajar a Chile a ver a mi familia a mitad de año. La distancia me enseñó cuánto los quiero y cuánto me quieren ellos a mí. Es mucho, muchísimo. Los echo de menos.

- Gocé de buena salud. Con cueva un par de resfríos. No me enfermé de porcina; todo lo contrario, apenas pude me puse la vacuna contra ella.

- Tuve plata para darme pequeños gustos, y hasta para ahorrar. Un ahorro modesto, pero significativo. Sigo siendo pobre comparado con el estándar de vida norteamericano, pero al menos vivo dignamente.

- Aprendí a cocinar. Ya no me muero de hambre.

- El amor llegó, de la forma más improbable e inesperada. Traté de conocer chicas a principios de año usando un sitio de personales, pero tal cosa no prosperó. No nos llevamos, al final la única niña con la que salí terminó por aburrirme. El amor me encontró, tomándome por asalto, de otra forma. No quiero hablar demasiado de ello aquí, sobre todo porque a veces tengo la impresión de que ojos espías leen este blog, a la espera de que me refiera a “ella”. Sólo diré que lamento la mala acogida que tuve por parte de su familia, que por lo que me contaba ella, se cerró completamente a la posibilidad de escuchar nuestra historia y tratar de entender. La verdad, sé que tenían buenas razones para desconfiar; he sabido de historias de horror ocurridas en situaciones comparables a la nuestra, y no los culpo por querer proteger a su amada hija; todo lo contrario, los entiendo.

Fue bastante menos que perfecto, pero honestamente, no puedo decir que éste haya sido un mal año.

No pido nada para este 2010. Me conformaré con lo que Dios quiera ofrecerme.