lunes, 28 de julio de 2008

Defensa de tesis - ¡por fin!

Hoy Secretaría de Estudios de mi facultad me ha confirmado que mi defensa de tesis se llevará a cabo el día lunes 4 de agosto a las 12:30 horas, en el salón de actos "Mario Caiozzi" de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile. La dirección es Olivos 1007, Independencia, Santiago. Con este acto, me convierto oficialmente en químico-farmacéutico.

Si alguien quiere ir a verme, puede hacerlo. =)

domingo, 27 de julio de 2008

La constante

Cuando cursaba mi primer año de universidad en 2001, el profesor Vergara nos hablaba de que la carrera de Química y Farmacia abarcaba demasiadas cosas; que debía especializarse, porque el farmacéutico que se dedique a la industria no requeriría los mismos conocimientos que el que se dedique, digamos, a la farmacia clínica. Sobre todo porque el conocimiento está en expansión, y hoy en día simplemente no es posible abarcarlo todo. El conocimiento que generan los académicos de todas partes del mundo crecía hasta hace algunos años en forma exponencial. Conversando hace poco con mi primo político el Leo, profesor de física de la USACH (y mi maestro de AFM), me hacía ver que hoy en día, el conocimiento crece en forma de doble exponencial (y = e^(e^t)).

Frente al aumento del conocimiento, se hace necesario modificar las prioridades de lo que es o no es imprescindible saber. Ya Carl Sagan lo decía en El mundo y sus demonios. Es, pues, natural que los alumnos empiecen a cuestionar la utilidad de los distintos cursos. Todos nos desorientamos frente a una diversidad grande. Para muestra, un botón: la gran mayoría de mis compañeros reclamaba ante cursos como p. ej. el de operaciones unitarias, donde el profesor Jaime Sapag disfrutaba enseñándonos a pensar en unidades imperiales (pulgadas, pies, libras, psi, grados Fahrenheit, BTUs, etc.), o los distintos tipos de fittings, el número de Reynolds, las calderas de grandes y pequeños volúmenes de agua, y otro montón de cosas de las que ya no me acuerdo. La queja general era: ¿para qué chu... nos enseñan esta materia? Peor era con el curso de Ciencias Sociales: una isla de humanismo en un mar de ramos científicos. Como decía Huxley en el prólogo a Un mundo feliz (Brave New World), una clavija redonda frente a muchos agujeros cuadrados. Finalmente terminaron por rebautizarlo como "Sociología" y ofrecerlo como ramo electivo; la asistencia a clases era demasiado baja.

Cada área del conocimiento está generando conocimiento nuevo. Cada día aprendemos cosas nuevas. Los periódicos electrónicos publican minuto a minuto (iba a decir diariamente, pero hasta eso se queda corto) lo que sucede en distintas partes del mundo; Internet lo hace posible. El conocimiento, pues, es una variable; ¿cuál es, entonces, la constante de la ecuación? ¿Qué es lo que se debe enseñar siempre, lo que no debe cambiar?

Respuesta: Lo que se ha perdido, lo que siempre dieron por sentado y que en realidad nunca nos enseñaron con profundidad ni en el colegio ni en la universidad... el método científico. Pero resulta que buenas aplicaciones del método científico requieren la aplicación de otra herramienta que, al menos a mi juicio, es precursora lógica del método científico. Me refiero al pensamiento crítico. La primera vez que tuve una aproximación a esto fue cuando en clase de Farmacoquímica, nos hicieron disertar sobre artículos del Journal of Medicinal Chemistry, y el profesor Díaz nos recalcaba que hiciéramos un análisis crítico del artículo. Muchos de nosotros recién veníamos acercándonos al mundo de los artículos científicos; no estábamos para nada familiarizados con la literatura científica, menos aún con algunas de las técnicas que se describían en varios de los artículos que se entregaron. ¿Cómo se suponía que íbamos a hacer un análisis crítico?

Para mi gusto, el profesor tenía razón en pedirnos eso, porque conocer las herramientas requiere un esfuerzo relativamente modesto. Además que dicho esfuerzo nos serviría para aprender mucho. Sin embargo, buscar pifias en la lógica de un artículo científico es un ejercicio al que muchos no nos habíamos enfrentado nunca, y tampoco habíamos recibido la instrucción teórica para enfrentarlo. Y peor, había que responder a esa demanda bajo la presión de obtener una buena nota en un ramo que ya era suficientemente difícil (y uno de los ramos centrales de la carrera de Farmacia), y contra el tiempo, porque había otros muchos ramos que también demandaban nuestra atención.

Es que el pensamiento crítico es una herramienta que debiera enseñarse en la casa, desde nuestros primeros años de vida. Debiera ser reforzada en los colegios. Pero demasiados profesores se quedan como "enseñadores de materia" (como le escuché una vez a don Belfor Aguayo) y no estimulan a los alumnos a pensar ¿y para qué diablos estamos estudiando lo que estamos estudiando?

¿Por qué se le da poca pelota al pensamiento crítico en nuestros colegios? ¿Porque una de las consecuencias es que se cuestiona a las autoridades, a las cuales no les gusta recibir críticas, las cuales se sienten como una amenaza a su poder? ¿Por simple incompetencia? ¿Simple ignorancia? ¿Todas las anteriores?

Me da lata pensar en teorías conspirativas más elaboradas. Por hoy se termina mi alocución.

jueves, 17 de julio de 2008

Defensa de tesis... ¡se viene, se viene!

La comisión está evaluando mi tesis. Ya una profe de la comisión me evaluó (7), otro me citó para el lunes para ver eso, y otro profe está aún leyendo mi tesis, pero me prometió que la leía rápido. Esta profe que ya me puso nota, sugirió como fecha para la defensa pública el lunes 28 por la mañana. Lo cual me parece muy bien, pero esa fecha es tentativa, no confirmada. Como sea, la defensa será pronto, muy pronto. Estaré confirmando fecha, hora y lugar apenas tenga esa información confirmada. Por supuesto, todos los que pasan por aquí están invitados.

viernes, 27 de junio de 2008

Esperar

Me carga esperar, pero ahora estoy a merced de la comisión que, a partir de hoy viernes, revisará mi tesis y me dirá qué otra cosa debo corregir.

Me causó un orgullo tremendo ver mi tesis impresa por primera vez. Hoy vi un lugar donde empastaban, y caché que el empaste de la mía se viene pronto, cuando los profes la revisen y tenga la versión definitiva.

No tengo mucho más que aportar por ahora.

sábado, 21 de junio de 2008

Querida Claudia:

He visto ya varios paros y tomas. Personalmente, me vacuné contra ellos cuando yo estaba en segundo año (2002), hubo toma por más de un mes y el panorama de la educación no cambió mucho. Pero sí tuvimos que sufrir una pura semana de vacaciones de invierno, yo tuve que ir a ver mi última nota el día 24 de diciembre (semana 16), varios de mis compañeros dieron la prueba D (más o menos equivalente a lo que es hoy la PRE) de Mate el día 2 de enero (adiós al carrete de año nuevo) y la D' (como el examen final) de Física II por ahí por el día 20 de enero. Al menos, mientras hubo toma, en la U de La Serena también hubo paro y me pude dejar caer por Ovalle, lo que significó vivir los días felices de los que te he hablado, arcoiris doble incluido.

Sun Tzu decía que el arte supremo es vencer sin combatir. Y otro montón de cosas muy, pero muy interesantes en su libro del Arte de la Guerra. Si no lo has leído ya, léelo; es cortito. Podría serte útil si quieres ser dirigente estudiantil, como me mencionabas. Los estudiantes pararon, los profesores pararon, pero tú viste que los diputados aprobaron igual la famosa LGE. Pronto se verá qué pasa en el senado. Todos los políticos quedaron contentos; de hecho los únicos que no quedaron contentos fueron los más interesados en la dichosa ley: educadores y educandos. En cambio, cuando pararon los camioneros, al tiro todos se quedaron con el traste a dos manos por miedo al desabastecimiento nacional, y el gobierno se vio obligado a ceder. No eliminaron el estúpido impuesto específico, pero dejaron relativamente conforme a los camioneros.

Como diría el Dr. House cuando le reclamaron que los trataba a todos como mierda, "mierda es un término relativo". Tonto es un término relativo. Efectivamente, el fin justifica los medios. Pero claramente, tomarse las universidades no es tan eficiente para rechazar la LGE como cuando paran los camioneros... ¿capisci?