martes, 16 de febrero de 2010

Pregunta abierta a mis lectores

¿Qué es mejor?

1) Tomar una decisión rápidamente, sin disponer de información completa respecto de las consecuencias de dicha decisión, y hacerse cargo de los inconvenientes que surjan en la medida en que se vayan presentando (“en el camino se arregla la carga”), sabiendo que la decisión que tomaste puede no ser la mejor.

2) Esperar y reunir el máximo posible de antecedentes y tratar de prever el máximo de consecuencias de los hechos para asegurarte de tomar la mejor decisión, sabiendo que en la recolección de dichos antecedentes el tiempo de espera puede aumentar desmesuradamente.

¿Depende de las circunstancias?

¿Tiendes a preferir alguna de las dos alternativas?

4 comentarios:

Ani dijo...

Poco claro me queda, pero entiendo a lo que quieres llegar. Suena contradictorio, pero entiendo. La decision dependera de las circunstancias y de tu intuicion. Solo tú sabras que es lo mejor. Por último, sobre la marcha se arregla las cosas...a veces se arreglan otras te hacen ver una perspectiva distinta.. No sé si me entiendas lo que quiero decir, ojalá y sí

Mónica de los Siete Infiernos dijo...

Yo creo que hay que hacer un poco de los dos.

Con pensar mucho, se corre el riesgo de perder el momentum y cuando uno toma la decisión, ya era.

Si se piensa poco, se corre el riesgo de no sopesar lo suficiente la decisión y mandarse el manso cagazo.

Como todo en la vida: equilibro, joven, equilibrio.

Saruki dijo...

No sé... soy bien acelerá asi que me voy por la opción 1.
De pronto masticar tanto las cosas puede traer consecuentas que no esperas...

En cambio si te arriesgas... puedes de pronto encontrarte con sorpresas.

Igual es atrayente éso puh!

Sobre que es mejor... claramente depende de la actitud de la persona... ;)


Saludos joven!

PD: Valdiviana transplantada? jajajaja, digamos que ya me considero al menos de alma.. patagona :D

Liliana DeLuNa dijo...

Pffffff, yo suelo ser impulsiva. Es decir, meter la pata una y otra vez y solucionar la carga en el camino hasta que se cae todo por ahi y ya no se puede recoger. En fin, un desastre.